Comienza el año de los pequeños detalles.

Aunque hace ya unos meses que el 2017 hizo su aparición, en términos deportivos y sin desmerecer a la Media Maratón de Las Palmas de Gran Canaria, arrancábamos la temporada. Una temporada, que como siempre he pensado, es la del disfrute, ya que atrás quedan los primeros triatlones en los que ibas experimentando y realizando ese método científico del ensayo-error. Y no me entiendan mal, ni mucho menos voy a dejar de aprender o de errar…al revés quizás cometa más fallos a medida que voy haciendo pruebas…pero bueno por lo menos las grandes dudas se van tornando en solucionar las dudas de los pequeños detalles. Hecho este que eleva la complejidad de este maravilloso deporte, son tantos los factores a tener en cuenta que tienes que tenerlo todo planificado al milímetro. Y esto, para alguien como yo que el orden es un enemigo vital, se hace aún más complejo. Estos pequeños detalles, proporcionan igualmente que los nervios continúen presente, aparecen dos o tres días antes de la prueba, continúan con la recogida del dorsal y se hacen aún más visibles la noche antes de la prueba. Detalles como tener impreso un chek-list de las cosas que no se te pueden olvidar (de las mejores ideas que he tenido, aunque tengo que reconocer que se la robé a Elsa), hacerte un esquema mental de como será la carrera (obviamente habrá decenas de detalles que no contemplas que repercutirá que ese esquema no se cumpla en la mayoría de las ocasiones), controlar las comidas los días previos (sobre nutrición no, si no sobre la visión de la nutrición tengo que hacer una entrada en el blog), ir a comprar a última hora los geles que te tomaras durante la prueba (circunstancia esta que tengo que eliminar y ser más organizado), que los nervios al recoger el dorsal se vuelvan mariposas en el estómago (espero que no se vayan nunca…el día que no los tenga significará que mi ilusión no será la misma y necesitaré un reset), levantarte y volver a comprobar que no se te ha olvidado nada (continuo revisando una y otra vez todos los elementos, es una mezcla de miedo-satisfacción al comprobar que lo tienes) y por último acordarte de quienes están ahí, de quienes sacrifican tiempo, dinero y ocio por acompañarte, de los que renuncian fines de semana más “normales” y de los que en el segundo siguiente de haber acabado la prueba (sin importar el como acabes) te regalan toda su energía para demostrarte que para ellos eres especial.

Pues imagínense si a todo esto, hay que sumarle que era mi primer Triatlon fuera de la isla de Gran Canaria, con el consiguiente nivel de stress que ocasiona (traslados, transporte, material…tengo que agradecer a los compañeros del equipo Top Time Team por su implicación y su gestión tanto en billetes como en el traslado de la bicicleta) y si fuera poco debido a un error de planteamiento por mi parte en el cual me quedé sin plaza en la modalidad olímpica, debuto en la modalidad Half del #OceanLava de Tenerife. Es cuando los pequeños detalles se convierten en dificultades y la prueba se convierte en una gymkana de situaciones a resolver. Y tras un día de idas y venidas, de ir a buscar mi nueva #Felt y la bici de Fran, de ir a buscarlo al aeropuerto sin haber conducido nunca por la isla, de buscar un restaurante en el que podamos cenar decentemente para la prueba que íbamos a realizar, llega la hora de dormir porque a las 5 am el despertador te recordará que el día ha llegado, y es cuando los pequeños detalles se vuelven un carrusel de pensamientos interlazados que provocan que tu somnolencia se evapore inversamente proporcional a los nervios que se te vuelven a instalar….y por fin, consigues perder la consciencia, cuando suena tu particular “amigo” vespertino para decirte enérgicamente que el momento que llevabas esperando durante meses ha llegado, que el sacrificio físico, mental y personal de estos meses te han conducido a un madrugón en una habitación de hotel típica de película melodramática. Pegas un salto de la cama, oyes como Fran sigue emitiendo ruidos agudos y continuos, y comienzas a preparar los pequeños detalles, comienza el tobogán, empieza el espectáculo, desde ese momento comienza la competición literalmente ( después vendrá el momento de hacer una cuidada retroalimentación) La crónica de la prueba uff…eso da para la siguiente entrada del blog.

Dar las gracias a www.davidlorenzo.es por la fotografías y no duden en visitar su web, es increíble como logra inmortalizar las sensaciones de este deporte.

OCEANLAVA TRI S CRUZ 2017-2608

 


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